Reflexiones de las Escrituras | Jueves de la V semana de Pascua

Evangelio
Juan 15, 9-11

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena”.

Reflexión del Evangelio en palabras de Monseñor Don Fischer

Los mandamientos a los que Jesús se refiere constituyen el corazón de la Ley: amar a Dios, amar al prójimo y amarse a uno mismo. Lo hermoso de ser humano es que, cuando somos amados, aprendemos a amar. Debemos comprender cuánto nos ama Dios a cada uno de nosotros tal como somos —tal como Él nos creó— y mantener esa firme convicción de nuestro propio valor.

Tenemos la certeza de que hay algo en nuestro interior que podemos ofrecer a los demás; de que nuestro amor posee una cualidad que es necesaria y siempre apreciada.

Oración final

Padre, libéranos de todas aquellas voces de nuestro pasado que nos hicieron creer que, si no actuábamos tal como se esperaba de nosotros, seríamos rechazados. No existe rechazo alguno por parte de Dios hacia ninguna de sus criaturas. Él está presente para brindarnos su apoyo, para recordarnos que somos valiosos y para revelarnos que llevamos un don en nuestro interior: su amor, el cual Él anhela que compartamos con el mundo. Te pedimos esto en el nombre de Jesús. Amén.

Kyle Cross