Reflexiones de las Escrituras | Miércoles de la VI semana de Pascua

Evangelio
Juan 16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes”.

Reflexión del Evangelio en palabras de Monseñor Don Fischer

Este pasaje, en cierto modo, subraya la necesidad de algo como el Espíritu Santo, pues no podemos comprender ni aceptar la plenitud de la realidad cuando simplemente no estamos preparados. Y esa preparación es algo que se gesta lentamente. Es un crecimiento en la comprensión —en la conciencia— de cómo funciona el mundo, de quién es Dios y de quiénes somos nosotros en Él. Y cuanto más evoluciona esto, más nos abrimos a la profundidad de los misterios que deben llegar a formar parte de nosotros. La labor del Espíritu Santo consiste en guiarnos en ese camino.

Oración final

Padre, seguimos evolucionando. Cambiando. Abriéndonos a más cosas de las que jamás pensamos que podríamos llegar a comprender. Por ello, bendícenos con paciencia y con la comprensión de cómo funciona todo esto; para que podamos ser verdaderamente receptivos a cada nueva revelación que el Espíritu Santo nos envíe. Y esto te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

Kyle Cross