Reflexiones de las Escrituras | Miércoles de la X semana del Tiempo ordinario
Evangelio
Mateo 5, 17-19
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.
Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos’’.
Reflexión del Evangelio en palabras de Monseñor Don Fischer
Jesús ha venido para capacitarnos a vivir bajo la ley, impregnados de la ley. Y no se refiere a la ley mosaica, con sus 613 reglas y preceptos diferentes; habla de los Diez Mandamientos, los cuales se reducen a esa hermosísima explicación de que todo consiste en amar a Dios y amar al prójimo. Y lo que sencillamente nos dice es que el Reino de los Cielos está formado por aquellos que saben distinguir entre las normas y reglamentos que, en realidad, no tienen que ver con las relaciones humanas.
Las relaciones son el corazón de aquello que Jesús ha venido a transformar.
Oración final
Padre, vivimos inmersos en un mar de exigencias, de reglas y normas que seguimos por todo tipo de razones; ayúdanos, sin embargo, a mantener siempre la mirada fija en una sola ley: la ley del amor. Esa es la más esencial. Esa es la que Tú nos has llamado a vivir. Y te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.