Reflexiones de las Escrituras | Viernes después de ceniza
Evangelio
Mateo 9, 14-15
En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?” Jesús les respondió: “¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán”.
Reflexión del Evangelio en palabras de Monseñor Don Fischer
Los discípulos de Juan no tuvieron el beneficio de las enseñanzas de Jesús, y estoy seguro de que les resultó difícil apartar su atención de su maestro, Juan el Bautista, y centrarla en Jesús, el Mesías. Pero lo que Jesús intenta transmitir es que el mensaje de Juan los estaba preparando para reconocer quién es Él: la presencia de Dios en un ser humano, y que Él está aquí para proclamar que esa es nuestra herencia.
Así, Jesús subraya que el objetivo del Reino es la cercanía con Dios. Y cuando Dios está presente, no hay necesidad de ayunar.
Oración final
Padre, tu presencia es algo a lo que debemos prestar atención, para saber que habitas en nosotros. La celebramos de una manera hermosa a través de los rituales, la presencia de Dios, en el misterio de la transustanciación, que viene a habitar en nuestros corazones como católicos. Es una imagen hermosa. Y Él viene de muchas maneras diferentes. Pero es importante que no caigamos en la trampa de no comprender plenamente que Dios realmente desea unirse a nosotros. Él es el esposo y nosotros somos la esposa. Y pedimos esto en el nombre de Jesús, Amén.