Reflexiones de las Escrituras | Jueves de la IV semana de Pascua
Evangelio
Juan 13, 16-20
En aquel tiempo, después de lavarles los pies a sus discípulos, Jesús les dijo:
“Yo les aseguro: el sirviente no es más importante que su amo, ni el enviado es mayor que quien lo envía. Si entienden esto y lo ponen en práctica, serán dichosos.
No lo digo por todos ustedes, porque yo sé a quiénes he escogido. Pero esto es para que se cumpla el pasaje de la Escritura, que dice: El que comparte mi pan me ha traicionado. Les digo esto ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, crean que Yo soy.
Yo les aseguro: el que recibe al que yo envío, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me ha enviado”.
Reflexión del Evangelio en palabras de Monseñor Don Fischer
Juan es el único discípulo que comparte con nosotros este momento tan interesante e íntimo entre los discípulos y Jesús. Y, asumiendo el papel de siervo, Él les está describiendo realmente la labor que ellos habrán de realizar: la labor que tú y yo tenemos. Pero lo interesante de lo que Él nos enseña es que lo que desea de ti no es simplemente una mejor versión de ti mismo, sino una persona que lo lleve a Él a los demás.
Es una obra misteriosa en la que todos participamos. Y sin ella, perdemos la esperanza.
Oración final
Padre, somos mucho más que nuestras acciones. Somos más eficaces de lo que imaginamos cuando Tú estás en nosotros, obrando a través de nosotros para el bien de los demás. Ayúdanos a asumir libremente esta labor de servicio y a ser ese instrumento que Tú necesitas para aquellos a quienes amamos. Y esto te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.