Reflexiones de las Escrituras | Jueves de la I semana de Cuaresma
Evangelio
Mateo 7, 7-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca, se le abre.
¿Hay acaso entre ustedes alguno que le dé una piedra a su hijo, si éste le pide pan? Y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Si ustedes, a pesar de ser malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuánta mayor razón el Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a quienes se las pidan.
Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas”.
Reflexión del Evangelio en palabras de Monseñor Don Fischer
Pedir, buscar y llamar a la puerta podría interpretarse simplemente como un énfasis, como decir: pide de verdad. Pide de nuevo. Pide con mucha insistencia. Pero son tres cosas muy diferentes. Cuando le pides algo a Dios, debes estar atento a la respuesta. No es que de repente, ¡zas!, oras y ¡zas!, recibes la respuesta. Eso puede suceder, pero lo más probable es que simplemente necesites reflexionar sobre cómo llegará la respuesta.
Y ese es el trabajo de buscar. Y luego, llamar a la puerta es cuando encuentras esa nueva perspectiva, que te abrirá un mundo completamente nuevo. Así que reflexionemos juntos sobre lo que significa realmente pedir, buscar y llamar a la puerta.
Oración final
Padre, tu corazón está lleno del deseo de enseñar, de despertar y de guiar. Ayúdanos a estar siempre atentos a las maneras en que has elegido comunicarte con nosotros. Y te pedimos esto en el nombre de Jesús. Amén.